A la hora de preparar la lista de los invitados para tu boda, es muy importante evaluar el tipo de ceremonia que se quiere realizar. Hay bodas íntimas y otras muy concurridas, pero el éxito de los festejos matrimoniales muchas veces no está relacionado tanto con factores numéricos, cuanto con factores de calidad. Un buen dato es partir del presupuesto, y hacer que cada invitado pueda tener una experiencia divertida y personalizada. Claramente el presupuesto no será lo mismo para una sencilla fiesta en la casa de familia o para una lujosa ceremonia en un centro de eventos, pero lo que más puede garantizar el éxito es la personalización. De una dada forma, cada invitado debe sentirse protagonista de tu boda para dar un aporte en términos de simpatía y participación activa.

En un principio, los novios deben preparar dos listas de invitados y conversar para que se respeten los equilibrios entre los parientes y amigos de “él” y de “ella”. Acuérdate que están festejando una nueva unión: las personas presentes deben reflejar los gustos y amistades de los novios. Además los matrimonios a menudo son excelentes ocasiones para conocer nuevas personas y hacerse nuevos amigos en cada rango de edad, así que no es esencial que todos los invitados se conozcan previamente entre sí. De lo contrario, podrá ser un factor entretenido favorecer nuevas amistades, y quizás… nuevos amores.

invitaciones de matrimonio
Una vez definido el número de invitados indicados para el presupuesto y preparada una lista tentativa, se tratará de conformar los nombres a las cifras, teniendo en cuenta que lo más importante es respetar las proporciones entre invitados de la novia y del novio. Mucha importancia es la elección de la colocación en la fiesta, que puede ser libre, por mesa, o por tarjeta. La opción preferida hoy en día es por mesa: los novios indican en cuál mesa se pondrá cada invitado, dejando libertad con respecto al asiento elegido. Pero todo es muy personal y depende de la organización de los festejos. Lo esencial no es que los más íntimos estén cerca,sino que cada rincón de la sala tenga un buen equilibrio entre los invitados y favorezca la posibilidad de conocerse y de disfrutar de los festejos. Acuérdate que cada invitado, más allá del banquete, deberá contar con una atención personalizada: algún cotillón es muy recomendable, y sobre todo los recuerdos de matrimonio son un detalle que no puede faltar. La tradición es que al término de los festejos los novios agradezcan todos los invitados entregando personalmente los recuerdos, que quedarán como un pequeño símbolo del enlace de amistad que une la nueva pareja a todos los que fueron presentes en un día tan especial.